
El cuerpo del tobogán estaba agrietado, creando un claro peligro para los niños y niñas que jugaran con él. Y alguien de su concejalía decidió, con buen criterio, retirarlo para evitar males mayores.
Pues bien, a primera vista parece el cierre del castillete es una solución prudente e integrada en la estética rústica del elemento. Sin embargo, cualquiera que tenga niños se llevará las manos a la cabeza al verlo:
¿Por qué motivo piensan que un niño o niña que suba por la escalera de barrotes de colores no va a proseguir la escalada por los tablones dispuestos una escalera improvisada? Así, el elemento que Vds. han puesto como protección, se puede convertir en un trampolín desbarranca-niños.
Les invito a observar los toboganes, castilletes y demás elementos de juegos de parques para niños. Se darán cuenta que en ningún caso las barandillas de protección están hechas con barrotes horizontales sino verticales. Hay un serio motivo para ello.
Me gustaría pensar que mi comentario es completamente inútil, porque Vds. se ocuparán de conseguir en unos días un nuevo tobogán que sustituya al roto. Pero, viendo la el deterioro general de los elementos de juegos de la playa, y sabiendo que no han sustituido Vds. ningún elemento roto y se han limitado a retirar los que pudieran ser peligrosos, les sugiero que, al menos, no creen mayor peligro con sus soluciones "temporales"